Ilustración basada en una fotografía de Campeones 2008 (dominio público), vía Wikimedia Commons.
Cromo Nº 014
Amaya Valdemoro
Conoce la trayectoria de Amaya Valdemoro, la alero de Alcobendas que rompió barreras al ganar tres anillos de la WNBA y liderar a la selección española durante dos décadas de éxitos.
- Deporte
- Baloncesto
- Nacimiento
- Alcobendas, 18 de agosto de 1976
- Época
- 1992-2012
- Títulos clave
- 3 anillos WNBA
Los inicios
En el verano de 1990, una adolescente de catorce años hizo las maletas para abandonar su Alcobendas natal y mudarse a Salamanca. Amaya Valdemoro Madariaga iniciaba así una aventura lejos de su familia para jugar al deporte de sus amores, viviendo en una residencia con otras jóvenes promesas.
Nacía un mito.
Su padre, Álvaro, la apoyó de forma incondicional desde el primer minuto, conduciendo cientos de kilómetros cada fin de semana para verla competir en el pabellón de La Alamedilla con la camiseta de la Universidad de Salamanca. Nacida el 18 de agosto de 1976, aquella joven hiperactiva que primero había probado con el atletismo soñando con ser campeona olímpica de medio fondo, encontró sobre el parqué su verdadero hábitat natural. Su madre falleció de forma repentina por culpa de un cáncer cuando ella apenas tenía dieciocho años. Aquel golpe durísimo forjó un carácter competitivo indomable, una rabia interna que la impulsaba a pelear cada balón como si fuera el último de su vida. Desde entonces, adoptó de manera definitiva el dorsal trece, un número que tradicionalmente nadie quería por superstición y que ella convirtió en su símbolo personal de resistencia. A pesar del dolor, nunca dejó de entrenar, utilizando la cancha como su particular refugio emocional.
Una carrera tricontinental
La historia de esta alero de un metro y ochenta y dos centímetros cambió de dimensión el 29 de abril de 1998. Ese día, las franquicias estadounidenses celebraban su sorteo universitario y las Houston Comets la eligieron en la tercera ronda del draft, concretamente en el puesto número treinta.
Tocó el cielo.
Se convirtió en la primera jugadora nacida en España en disputar la prestigiosa WNBA, una gesta que abrió el camino para las siguientes generaciones de deportistas que soñaban con cruzar el océano Atlántico y medirse frente a las grandes estrellas del planeta. Durante tres temporadas consecutivas, formó parte de una plantilla legendaria dirigida por Van Chancellor que se alzó con tres anillos de campeona en los años 1998, 1999 y 2000. Aunque su cuota de minutos en Texas era reducida frente a figuras de la talla de Cynthia Cooper o Sheryl Swoopes, su aprendizaje táctico y físico resultó vital para su posterior explosión. Vivir desde dentro el profesionalismo estadounidense le otorgó una mentalidad ganadora que aplicaría el resto de su vida.
De regreso al continente europeo de forma permanente, su hambre insaciable de victorias la llevó a dominar las ligas más exigentes. Vistió las camisetas de equipos históricos como el Dorna Godella, conjunto con el que ya había levantado la Euroliga en 1993 siendo casi una niña, el Pool Getafe, el Ros Casares Valencia y el Rivas Ecópolis. Su talento no conocía fronteras. Decidió hacer las maletas para competir en la incipiente liga rusa, firmando contratos muy lucrativos con el CSKA Samara y posteriormente con el CSKA de Moscú, donde su agresividad ofensiva y su inteligencia la convirtieron en el terror de las defensas rivales. También probó suerte en ligas exóticas como la brasileña y la turca, demostrando una capacidad de adaptación al alcance de muy pocas profesionales de su época.
Un palmarés para la historia
Su currículum resulta abrumador.
Si repasas sus estadísticas, te darás cuenta de que muy pocos referentes del baloncesto español han conseguido acumular tantas medallas y trofeos en competiciones de tan alto nivel internacional durante dos décadas completas de trayectoria ininterrumpida. Con la selección absoluta disputó un total de 258 partidos, estableciendo un récord de internacionalidades que tardaría muchos años en ser superado por Laia Palau.
A continuación, se detalla una tabla con sus conquistas más representativas:
| Competición | Títulos y Medallas | Años |
|---|---|---|
| WNBA | 3 Anillos de Campeona | 1998, 1999, 2000 |
| Eurobasket | 1 Oro, 1 Plata, 3 Bronces | 2013 (Oro), 2007 (Plata), 2003, 2005, 2009 (Bronces) |
| Mundial FIBA | 1 Bronce | 2010 |
| Euroliga | 1 Título | 1993 |
| Liga Femenina Española | 8 Títulos | 1993, 1994, 1997, 1998, 2002, 2004, 2009, 2010 |
| Copa de la Reina | 9 Títulos | 1994, 1997, 1998, 2002, 2003, 2004, 2009, 2010, 2011 |
Su idilio con la camiseta nacional dejó momentos grabados a fuego en la memoria de los aficionados. El tres de octubre de 2010, lideró al equipo junto a la pívot Sancho Lyttle para conseguir la medalla de bronce en el Mundial de la República Checa tras derrotar a Bielorrusia por 77 a 68. Fue la primera presea mundialista de la sección femenina, rompiendo por fin la barrera de los cuartos de final. Años más tarde, el oro en el Eurobasket de 2013 celebrado en la localidad francesa de Orchies supuso el broche perfecto a su andadura profesional. Se despidió de las pistas levantando la copa de campeona de Europa junto a su inseparable amiga Elisa Aguilar, cerrando un ciclo glorioso con lágrimas de pura alegría en los ojos frente a miles de espectadores.
El legado de una pionera
Valdemoro es una leyenda viva porque derribó muros invisibles cuando nadie más se atrevía a intentarlo.
Fue una pionera absoluta.
La alero demostró que las jugadoras nacionales podían reinar en las grandes ligas internacionales, ganándose el respeto unánime de rivales, entrenadores y medios de comunicación por igual. Su impacto mediático y deportivo es comparable al de grandes mitos como Pau Gasol o su hermano Marc Gasol, figuras que también elevaron el prestigio de este deporte fuera de las fronteras nacionales hasta cotas nunca antes imaginadas por los aficionados locales. Era una anotadora compulsiva, capaz de echarse el equipo a la espalda en los momentos más calientes de los partidos, asumiendo la responsabilidad de lanzar a canasta cuando el balón quemaba en las manos de las demás compañeras. Su franqueza ante los micrófonos, admitiendo incluso que acudía al psicólogo deportivo para mejorar su rendimiento mental, rompió tabúes sobre la salud en la élite competitiva.
Las instituciones deportivas han reconocido su inmensa grandeza en múltiples ocasiones tras colgar las zapatillas. En agosto de 2023 ingresó por méritos propios en el Hall of Fame de la FIBA en una emotiva ceremonia celebrada en Manila. Tres años después, en junio de 2026, hizo historia de nuevo al ser incluida en el prestigioso Women’s Basketball Hall of Fame en Knoxville, Tennessee, un honor reservado únicamente a las figuras más influyentes del baloncesto mundial. Lejos de alejarse del parqué, ha sabido reinventarse ejerciendo como comentarista de televisión para distintas cadenas y publicando libros infantiles, como la saga protagonizada por Los Trugos, donde transmite sus valores a los más pequeños utilizando sus propias anécdotas de infancia.
Hoy, en el parque Jardín de la Vega de Alcobendas, crece un olivo muy especial. Fue el regalo que su padre le hizo al cumplir los cuarenta años, un árbol que fue trasplantado allí a petición de la propia exjugadora y que echa raíces fuertes en su ciudad natal, igual que ella echó raíces eternas en la historia del deporte.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos anillos de la WNBA tiene Amaya Valdemoro?
Tiene tres anillos de campeona de la WNBA, conseguidos de forma consecutiva en los años 1998, 1999 y 2000 con el equipo de las Houston Comets.
¿Cuándo se retiró Amaya Valdemoro del baloncesto?
Colgó las zapatillas de forma oficial el 30 de junio de 2013, justo después de proclamarse campeona del Eurobasket con la selección española en Francia.
¿Dónde nació y en qué equipos jugó Amaya Valdemoro?
Nació en Alcobendas, Madrid. A lo largo de su carrera jugó en equipos españoles como Dorna Godella, Halcón Viajes o Ros Casares, y compitió en ligas de Estados Unidos, Rusia, Turquía y Brasil.
¿Cuántos partidos jugó con la selección española?
Disputó 258 partidos oficiales con la selección absoluta, logrando seis medallas en torneos internacionales, incluyendo un oro europeo y un bronce mundial.
¿A qué se dedica Amaya Valdemoro tras su retirada?
Trabaja como comentarista deportiva en retransmisiones de televisión, imparte conferencias sobre liderazgo y motivación, y ha publicado libros de literatura infantil basados en sus propias vivencias, como la colección literaria de Los Trugos.