Ilustración basada en una fotografía de Alberto_Contador_Tour_2010_team_presentation.jpg: Haggisnl derivative work: Vlaam (talk) (CC BY 3.0), vía Wikimedia Commons.
Cromo Nº 023
Alberto Contador
Atacante incansable y ganador de las tres Grandes Vueltas. Descubre la forja de un campeón marcado por la adversidad.
- Deporte
- Ciclismo
- Nacimiento
- Pinto (Madrid), 6 de diciembre de 1982
- Época
- 2003-2017
- Títulos clave
- Tour, Giro y Vuelta
Los inicios
Llueve sobre las rampas imposibles del Angliru aquel 9 de septiembre de 2017. La niebla asturiana envuelve a un corredor vestido de rojo y negro que se retuerce sobre la bicicleta, con la boca abierta y la mirada clavada en la cima. Es su último día como ciclista profesional. Faltan apenas unos kilómetros para que ponga fin a su carrera deportiva. Ataca. Deja atrás a todos sus rivales, cruza la meta en solitario y dispara su habitual pistola imaginaria para despedirse del deporte. Fue el epílogo perfecto.
Para entender ese carácter ofensivo hay que retroceder a la primavera de 2004. Alberto Contador Velasco, nacido en Pinto el 6 de diciembre de 1982, era un joven prometedor que apenas asomaba en el pelotón internacional. Rodaba en la primera etapa de la Vuelta a Asturias cuando su vida estuvo a punto de apagarse de forma súbita. Llevaba días sufriendo fuertes dolores de cabeza, pero su obsesión por debutar en el Tour de Francia le hizo ignorar las alarmas de su propio cuerpo. De repente, en pleno descenso, perdió el conocimiento. Cayó al asfalto presa de unas convulsiones terribles que encogieron el corazón de sus compañeros. El diagnóstico tras ser trasladado de urgencia al Hospital General de Asturias en Oviedo, y posteriormente al Ramón y Cajal de Madrid, fue tajante: padecía un cavernoma cerebral congénito.
La doctora Aurora Martínez Rodrigo y su equipo médico le intervinieron a vida o muerte en una operación larguísima y muy delicada. Le implantaron placas de titanio y la cirugía le dejó una visible cicatriz que le cruza de oreja a oreja. Pasó semanas en la cama, dudando de si volvería a caminar con normalidad, y mucho menos a montar en bicicleta. Lejos de hundirse, aquel episodio traumático forjó una mentalidad absolutamente inquebrantable. Si te enfrentas a la muerte con veintiún años, el miedo a perder una carrera ciclista desaparece por completo.
La carrera
Su regreso a la competición a principios de 2005 asombró al deporte. Contador no solo había sobrevivido al cavernoma, sino que había vuelto más rápido y con un hambre competitiva feroz. Logró su primera gran victoria en el Tour de Francia de 2007, aprovechando la expulsión de Michael Rasmussen para vestirse de amarillo en París. A partir de ahí, se consolidó como el dominador de las carreras por etapas durante una década.
Su forma de escalar puertos levantaba a los aficionados del sofá. Bailaba sobre los pedales de manera casi hipnótica. Subía las montañas agarrado a las manetas de los frenos, de pie, imponiendo un ritmo eléctrico y de constantes cambios de velocidad que asfixiaba a sus rivales. Era un estilo ágil que evocaba tiempos pasados. Recordaba a la cadencia y la ligereza de Federico Martín Bahamontes en las viejas cumbres alpinas.
Militó en estructuras de primer nivel como ONCE, Discovery Channel, Astana, Saxo Bank y Trek-Segafredo. Sostuvo duelos feroces contra el luxemburgués Andy Schleck y el británico Chris Froome. A diferencia de otros corredores modernos que medían cada vatio mirando la pantalla del potenciómetro, el madrileño se guiaba por el instinto. Le daba igual atacar a cinco kilómetros de meta que a cincuenta. Si detectaba un instante de debilidad en el líder, saltaba. Esta manera anárquica de correr revitalizó el ciclismo español en una época donde el férreo control táctico de ciertos equipos amenazaba con aburrir al espectador. El pinteño asumió el vacío dejado por los grandes ídolos locales. Se sentó en la misma mesa que Miguel Induráin por derecho propio, aunque con un manual de estilo totalmente opuesto.
Los títulos
El palmarés del corredor madrileño lo sitúa por méritos propios en la élite histórica de este deporte. Pertenece al reducidísimo club de siete corredores que han conquistado la clasificación general de las tres Grandes Vueltas. Ganó el Tour de Francia en las ediciones de 2007 y 2009. Se hizo con el Giro de Italia en 2008, tras ser avisado por su equipo mientras estaba de vacaciones en la playa, y repitió triunfo en 2015. Triunfó en la Vuelta a España en 2008, 2012 y 2014.
Su carrera, sin embargo, chocó violentamente contra los tribunales deportivos. En un control antidopaje del Tour de Francia 2010 se detectó una cantidad ínfima de clembuterol en su orina, apenas 50 picogramos por mililitro. Él defendió su inocencia con vehemencia en todo momento. Achacó el positivo al consumo accidental de un solomillo de ternera comprado en Irún que, según su versión, estaba contaminado con esa sustancia.
Tras un tortuoso proceso legal, el Tribunal de Arbitraje Deportivo le sancionó con dos años de suspensión con efecto retroactivo. Los jueces le despojaron oficialmente del Tour de Francia 2010 y del Giro de Italia 2011 que había dominado a placer. La sentencia reconoció que la cantidad hallada no mejoraba su rendimiento, pero aplicó el reglamento de forma estricta. Fue un revés psicológico brutal. Muchos aficionados consideran esos triunfos borrados como legítimos, pero los libros de estadística dicen lo contrario.
| Gran Vuelta | Victorias en la General | Años |
|---|---|---|
| Tour de Francia | 2 | 2007, 2009 |
| Giro de Italia | 2 | 2008, 2015 |
| Vuelta a España | 3 | 2008, 2012, 2014 |
Fuera de las carreras de tres semanas, también acumuló victorias de enorme prestigio. Conquistó la general de la París-Niza y la Vuelta al País Vasco en múltiples ocasiones, y la Tirreno-Adriático en una ocasión. Era un ganador insaciable.
Por qué es una leyenda
Contador es un mito viviente porque entendió que el deporte profesional es, por encima de todo, un espectáculo emocional. El público perdona los desfallecimientos, pero castiga duramente el cálculo excesivo. Él jamás pecó de conformista. Su obra maestra táctica llegó en la decimoséptima etapa de la Vuelta a España 2012. Joaquim Rodríguez dominaba la carrera con puño de hierro. Faltaban pocos días para llegar a Madrid y la etapa de Fuente Dé no parecía propicia para marcar grandes diferencias. Daba igual. Contador atacó a cincuenta kilómetros de la meta, destrozó por completo al líder, ganó la etapa en solitario y se vistió con el maillot rojo definitivo. Fue una emboscada legendaria.
Esa actitud rebelde le granjeó el respeto del pelotón y el cariño eterno de la afición. Sus imperfecciones tácticas le hacían humano; su valentía para intentar arreglarlas le volvía gigante. Cuando mires las clasificaciones frías de la historia, solo verás números y fechas estáticas. Pero la grandeza no se mide únicamente en los trofeos de las vitrinas. Cada mañana de este 2 de octubre de 2026, al peinarse frente al espejo, Alberto ve la enorme cicatriz de su cabeza y recuerda que la verdadera victoria de su vida fue sobrevivir a aquel mes de mayo. ¿Volveremos a ver algún día a un líder dispuesto a inmolarse y perder un cómodo podio solo por el placer de intentar ganar la carrera?
Preguntas frecuentes
¿Cuántas Grandes Vueltas ganó Alberto Contador en su carrera?
Oficialmente, Alberto Contador ganó siete Grandes Vueltas a lo largo de su carrera profesional. Consiguió dos victorias en el Tour de Francia (2007 y 2009), dos en el Giro de Italia (2008 y 2015) y tres en la Vuelta a España (2008, 2012 y 2014).
Logró terminar en lo más alto del podio en el Tour de 2010 y el Giro de 2011, pero ambos títulos le fueron retirados posteriormente por el Tribunal de Arbitraje Deportivo debido a una sanción, reduciendo su palmarés oficial de nueve a siete.
¿Por qué le quitaron los títulos del Tour de Francia 2010 y el Giro de Italia 2011?
Fue desposeído de estas victorias tras dar positivo por una cantidad microscópica de clembuterol durante un control antidopaje en el Tour de Francia 2010. El ciclista argumentó que la sustancia llegó a su organismo al ingerir un filete de ternera contaminado que compró en España.
Aunque los tribunales reconocieron que la cantidad de la sustancia era demasiado pequeña para mejorar su rendimiento deportivo, aplicaron el reglamento de responsabilidad estricta. Como resultado, recibió una sanción retroactiva de dos años que anuló todos sus resultados obtenidos en ese periodo.
¿Qué enfermedad superó antes de convertirse en una estrella del ciclismo?
En mayo de 2004, mientras disputaba la Vuelta a Asturias, sufrió fuertes convulsiones y perdió el conocimiento en plena etapa. Tras ser ingresado de urgencia en el hospital, los médicos le diagnosticaron un cavernoma cerebral congénito, una peligrosa malformación de los vasos sanguíneos en el cerebro.
Tuvo que someterse a una delicada y arriesgada intervención quirúrgica que le dejó una gran cicatriz en la cabeza. A pesar de la gravedad de la situación, logró recuperarse por completo y volvió a competir al máximo nivel meses después.
¿En qué equipos compitió durante su trayectoria profesional?
Debutó como profesional en el año 2003 con el equipo español ONCE-Eroski, que posteriormente pasó a llamarse Liberty Seguros. Tras la desaparición de esta estructura, fichó por el equipo estadounidense Discovery Channel, con el que ganó su primer Tour de Francia en 2007.
En los años siguientes, formó parte de las filas del Astana, el Saxo Bank (que tuvo varios patrocinadores como Tinkoff) y finalmente se retiró vistiendo los colores del equipo Trek-Segafredo al concluir la temporada 2017.
¿Dónde y cómo fue la última victoria de Alberto Contador?
Su última victoria como profesional fue una de las más espectaculares de su carrera. Ocurrió el 9 de septiembre de 2017, durante la vigésima y penúltima etapa de la Vuelta a España, que terminaba en la temible cima del Angliru, en Asturias.
A pesar de la lluvia y las rampas extremas, atacó desde lejos, superó a todos los escapados y cruzó la línea de meta en solitario. Al día siguiente, tras llegar a Madrid, colgó la bicicleta de manera definitiva.