Historia de La Vuelta a España: ediciones, récords y puertos
El 29 de abril de 1935, cincuenta hombres montados sobre pesadas bicicletas de acero se agruparon en la madrileña Puerta de Atocha. Hacía frío. Aquel día echaba a rodar la historia de La Vuelta a España. El diario Informaciones, impulsado por el entusiasta periodista Clemente López Dóriga, financió y organizó una carrera que imitaba de forma descarada el modelo de éxito probado por los grandes diarios deportivos extranjeros, buscando aumentar su tirada mediante las proezas de los corredores en las carreteras secundarias. El belga Gustaaf Deloor cruzó la meta final como primer vencedor, superando al español Mariano Cañardo tras catorce etapas extenuantes.
Las primeras ediciones: el sueño de Clemente López Dóriga
Los inicios de la competición estuvieron marcados por la inestabilidad política y social. La Guerra Civil española paralizó el proyecto apenas un año después de su nacimiento. La carrera regresó de forma tímida en la década de los cuarenta, asumiendo el diario Ya el mando organizativo. Si revisas las hemerotecas de la época, notarás que los ciclistas apenas tenían comida suficiente para afrontar jornadas montañosas de doscientos kilómetros.
Julián Berrendero, conocido como el negro de los ojos azules, dominó aquellas rudimentarias batallas de posguerra ganando en 1941 y 1942. Sin embargo, el colapso económico del país obligó a suspender la prueba en varias ocasiones. No había dinero para pagar los premios ni infraestructuras para alojar a los equipos extranjeros. La ronda peninsular parecía condenada a desaparecer antes de haber madurado.
El rescate de El Correo y los duelos de leyenda
En 1955, el diario El Correo Español-El Pueblo Vasco tomó las riendas de la organización y salvó la prueba de la extinción. Tras unos años de pura supervivencia, el ciclismo español encontró por fin una plataforma estable para exhibir a sus talentos frente a las estrellas internacionales. La carrera se consolidó en el calendario de primavera.
Durante la década de los setenta, la historia de La Vuelta a España atravesó momentos de enorme intensidad deportiva y tensión política. El belga Eddy Merckx acudió por única vez en 1973 y se llevó la victoria general tras una encarnizada lucha con Luis Ocaña. Varios ganadores españoles del Tour utilizaron los desniveles ibéricos como campo de pruebas para afilar su forma física antes de viajar a Francia. Eran años duros. Las amenazas de terrorismo en el País Vasco forzaron a la organización a modificar rutas a última hora, alejando el pelotón de las carreteras del norte durante décadas.
Los años ochenta y la guerra de las ondas
La llegada de la televisión en directo en 1983 transformó la competición en un fenómeno mediático masivo. Las diferencias de tiempo en la clasificación general se redujeron al mínimo. En 1984, el francés Eric Caritoux ganó la carrera con una ventaja de apenas seis segundos sobre el español Alberto Fernández. Semejante igualdad enganchó al público.
Al año siguiente, el escocés Robert Millar saboreaba el triunfo final. Tenía la carrera completamente controlada. Sin embargo, en la penúltima etapa con final en las Destilerías DYC de Segovia, una alianza táctica no escrita entre varios equipos nacionales provocó una encerrona histórica. Corredores carismáticos como Pedro Delgado atraían a millones de oyentes a los transistores. Delgado atacó bajo la lluvia, recuperó más de seis minutos y se vistió de amarillo ante la desesperación del británico. Millar siempre creyó que los directores rivales conspiraron en su contra. Quizá tenía razón.
El locutor José María García convirtió la carrera en un circo nocturno espectacular, desplegando helicópteros y unidades móviles que mantenían despierto a todo el país mientras exigía explicaciones a los directores deportivos en pleno directo. La radio y el ciclismo formaron un matrimonio perfecto que disparó la popularidad del deporte de las dos ruedas.
El salto a septiembre y el nacimiento del maillot rojo
Hasta 1995, la prueba se disputaba en los meses de abril y mayo. El clima primaveral castigaba a los corredores con lluvias heladas y nevadas imprevistas. Peor aún, la proximidad de fechas con el Giro de Italia obligaba a las grandes estrellas a elegir entre España e Italia. La empresa Unipublic tomó una decisión drástica y trasladó las fechas a finales de agosto y septiembre.
A partir de ese momento, la historia de La Vuelta a España tomó un rumbo completamente distinto. La carrera se convirtió en la oportunidad perfecta para que los corredores que habían fracasado en el mes de julio salvaran su temporada, además de servir como preparación ideal para el Campeonato del Mundo. El sol de finales de verano sentó bien al pelotón.
Años más tarde, en 2010, la organización decidió cambiar el color de la prenda del líder. El histórico maillot oro, que a su vez había sucedido al amarillo y al naranja, dejó paso al maillot rojo. El objetivo era crear una identidad visual propia que se distanciara del amarillo francés y del rosa italiano. El rojo transmite fuerza, agresividad y pasión. Funcionó.
Los puertos que transformaron el recorrido
Apostar por cuestas imposibles fue el mayor acierto comercial de la empresa organizadora. Convirtió el sufrimiento extremo de los atletas en pura televisión. Los puertos de montaña pasaron de ser meros obstáculos geográficos a convertirse en verdaderos coliseos donde el público se agolpaba para ver a los ciclistas retorcerse sobre la bicicleta.
El descubrimiento de los Lagos de Covadonga en 1983, con victoria de Marino Lejarreta bajo una niebla espesa, abrió el camino. Pero el verdadero golpe de efecto llegó en 1999 con la inclusión del Alto de L’Angliru en Asturias. Piénsalo bien. ¿Qué otra carrera se atreve a meter a un pelotón profesional por caminos de cabras recién asfaltados cuyas rampas alcanzan el 23,5 por ciento de desnivel? El abulense José María Jiménez, el Chava, emergió de entre las nubes para ganar aquella primera ascensión mítica.
La fórmula de los finales en alto cortos y explosivos, bautizados popularmente como muros, definió el carácter moderno de la prueba. Cimas como la Bola del Mundo, Los Machucos o el Cuitu Negru garantizan espectáculo hasta los últimos metros de cada etapa.
Récords de victorias: el pulso en la cima del palmarés
A nivel estadístico, la historia de La Vuelta a España cuenta con varios monarcas absolutos. Roberto Heras ostentó durante mucho tiempo el récord en solitario con cuatro ediciones ganadas. El escalador bejarano dominó las carreteras en 2000, 2003, 2004 y 2005. Su último triunfo tiene un largo historial judicial. Heras dio positivo por EPO tras finalizar la carrera y fue desposeído del título. Siete años después, en 2012, el Tribunal Supremo español anuló la sanción por graves irregularidades en la custodia y el análisis de las muestras. La justicia ordinaria obligó a devolverle la victoria. Las sentencias firmes mandan sobre la polémica.
El esloveno Primoz Roglic igualó esa marca de cuatro victorias imponiendo una tiranía basada en su superioridad en las contrarrelojes y su capacidad para arañar bonificaciones en las llegadas en alto. Roglic ganó tres ediciones consecutivas entre 2019 y 2021, sumando su cuarta corona en 2024.
| Ciclista | País | Victorias | Años |
|---|---|---|---|
| Roberto Heras | España | 4 | 2000, 2003, 2004, 2005 |
| Primoz Roglic | Eslovenia | 4 | 2019, 2020, 2021, 2024 |
| Tony Rominger | Suiza | 3 | 1992, 1993, 1994 |
| Alberto Contador | España | 3 | 2008, 2012, 2014 |
La reconquista nacional y el futuro
Las últimas ediciones han consolidado el prestigio internacional de la prueba atrayendo a los mejores vueltómanos del planeta. En 2025, el danés Jonas Vingegaard añadió el maillot rojo a su brillante palmarés tras una carrera atípica, cuya última etapa en Madrid tuvo que ser suspendida por protestas en las calles. El pelotón no pudo completar el paseo triunfal, pero la superioridad del corredor nórdico en la montaña no dejó margen a la duda.
En toda la historia de La Vuelta a España, pocas victorias se han celebrado con tanta rabia contenida como la de Enric Mas. El 13 de septiembre de 2026, el corredor balear rompió una sequía de doce años sin triunfos españoles en la clasificación general. Tras varios podios frustrantes, Mas resistió los ataques de Primoz Roglic y del austriaco Felix Gall en las montañas andaluzas para coronarse por fin en Granada. El mallorquín no falló.
Esa misma tarde, mientras los operarios desmontaban las pesadas vallas metálicas en la línea de meta, un chaval de quince años esperaba de pie junto al autobús del equipo Movistar sosteniendo un bidón vacío. El ciclismo se alimenta de estos pequeños fetiches de plástico y sudor. ¿Quién de todos esos jóvenes espectadores será el próximo en inscribir su nombre en la lista de campeones?
Preguntas frecuentes
¿Quién ganó la primera Vuelta a España?
El belga Gustaaf Deloor ganó la edición inaugural en 1935, superando al español Mariano Cañardo tras catorce etapas de competición por carreteras de tierra.
¿Qué ciclista tiene el récord de victorias?
Roberto Heras y Primoz Roglic comparten la marca máxima con cuatro triunfos cada uno. Heras ganó en 2000, 2003, 2004 y 2005, mientras que el esloveno se impuso en 2019, 2020, 2021 y 2024.
¿Cuándo se subió el Angliru por primera vez?
El Alto de L’Angliru se incluyó en el recorrido en 1999. El abulense José María Jiménez fue el primer ciclista en cruzar la meta en la cima asturiana envuelto en una densa niebla.
¿En qué año cambió de fechas la carrera?
La competición pasó de disputarse en los meses de abril y mayo a celebrarse entre finales de agosto y septiembre en la edición de 1995. Un cambio pensado para asegurar un mejor clima y atraer a grandes figuras.
¿Cuál es la menor diferencia de tiempo entre el ganador y el segundo?
El margen más estrecho se registró en 1984. El francés Eric Caritoux ganó la clasificación general con solo seis segundos de ventaja sobre el español Alberto Fernández.
¿Quién es el último ganador español de la carrera?
Enric Mas es el vencedor nacional más reciente. El balear logró subir a lo más alto del podio en septiembre de 2026, rompiendo una sequía que duraba desde el triunfo de Alberto Contador en 2014.
¿Por qué el maillot de líder es de color rojo?
El color rojo se adoptó en 2010 para diferenciar la prenda del amarillo del Tour de Francia y del rosa del Giro de Italia. Anteriormente, el líder vistió de naranja, blanco e incluso de color oro.
¿Cuántas etapas componen habitualmente la ronda española?
El formato actual consta de veintiuna etapas repartidas en tres semanas de competición, incluyendo dos jornadas de descanso para que los ciclistas recuperen fuerzas.